lunes, 14 de agosto de 2017

Jasy (Trilogía del Perdón #1) Florencia Bonelli

Febrero de 1736. El padre Ursus, superior de la misión jesuítica de San Ignacio Miní, navega por el río Paraná en compañia de su protegido, un niño indígena de cuatro años, llamado Aitor Ñeenguirú. El jesuíta ordena a los bogadores que detengan la balsa al escuchar unos gritos desgarradores proveniente de la orilla. Así, descubren a una mujer de origen europeo que acaba de dar a luz a una niña. La mujer muere pero la niña está con vida, por lo que se apresuran a llevarla a la misión y la bautizan con el nombre de Emanuela, y le dan a la madre cristiana sepultura en el cementerio de la misión.
Así comienza una profunda e intensa historia de amor y aventuras entre el séptimo hijo varón de la familia Ñeenguirú, el maldecido del pueblo, señalado como lobison según antiguas creencias, y Emanuela, la niña Santa de San Ignacio Miní, famosa por su poder de curar a personas y animales. Aitor desde el primer momento en que la ve, se enamora de ella, la llama "Jasy" (luna en guaraní), y los dos crecen como hermanos de leche pero el amor que se va formando entre los dos es absolutamente arrasador. El crece considerándose en principio su protector y el sentido de posesión también se va acentuando a medida que crecen, la considera suya y de nadie más. Emanuela, por su parte también lo ama, lo adora y cree en él ciegamente y no entiende por qué en el pueblo lo odian tanto.
Esta hermosa historia se va desarrollando en medio de las costumbres de las misiones jesuíticas y su constante roce con quienes ven a los jesuitas como un obstáculo para sus propias ambiciones. ¿Podrá un amor tan sincero y posesivo sobrevivir a los avatares de la vida?
Un libro sin desperdicios. Me encantó como resalta la sabiduría de los pueblos originarios. La sabiduría por ejemplo en materia de plantas medicinales y en lo poético que suena de pronto el guaraní entrelazado en el relato.
Otro motivo por el cual este libro es tan especial es porque fue de mi mamá, y sé que ella lo disfrutó. Es como sentarme a leer con ella esta historia. Te quiero tanto mamá, te extraño, besos al cielo
Hora de leer la segunda parte de esta trilogía

miércoles, 2 de agosto de 2017

Maud-Evelyn. Henry James

No suelo darle una clasificación tan baja a un libro, menos aún tratándose de una obra clásica, pero este relato fue una verdadera pérdida de tiempo. Para mi gusto personal, se pierde demasiado por las ramas para relatar un hecho confuso que al final se pierde en medio de tantas vueltas. Es como si Cantinflas te contara un cuento de fantasmas, aunque sospecho que él lo hubiera hecho mucho más interesante y divertido.
Desde luego que todo es cuestión de gusto, para otro este relato pudo haber sido sublime y genial, y se respeta todas las opiniones, para mi gusto personal, no me gustó.
Veremos que tal resulta el siguiente relato de la compilación contenida en Cuentos de Fantasmas.